Todo ha venido porque hoy me he reencontrado con un clásico: los pastelitos del personaje, incombustibles. Y recordando, recordando... la serie de animación clásica, creada por Friz Freleng, es una de esas que han marcado la niñez -y no sólo- de más de uno... La música inconfundible de Mancini, el rostro siempre irónico de la Pantera (¿cuál era su sexo? Ya sé que eso se respondió más tarde, pero...), los fondos minimalistas y un tanto art decó... En fin, aquí les dejo el primer episodio, que seguro que han visto más de una vez, pero que siempre merece una revisitación.
Son mis pastelitos preferidos.
RépondreSupprimer¡Chocolate rosa! Siempre que voy a una asamblea nocturna de esas que da el palo palísimo me paso por el paki de la esquina y caen dos panteras. Mmmm...
Luego todo va bien. O no. Después de todo lo pasado ¿a quién le importa? A la política de verdad no, desde luego que no.
Nada, que me lío.
Da-dum da-dummm...
Sublibrarian: sí, chocolate sexy, chocolate rosa. Lástima de las grasas vegetales hidrogenadas. ¿Política?
RépondreSupprimerY he tenido una serendipia. ¿Adivinan con quién me encontré anoche en la primera de las mil mesetas deleuzianas/guattarianas?
Me sumo al club de fans de los pastelitos Pantera Rosa. Yo me reencotré con ellos hace unos meses y siguen siendo los mejores. Y qué decir si los comemos mientras escuchamos a Mancini... Placeres terrenales.
RépondreSupprimer¿Chocolate sexy?
RépondreSupprimerCon el Príncipe de Zamunda, I suppose.
Yo soy uno de los marcados tanto x los dibujos como x los pastelillos
RépondreSupprimerCiv: yo creo que les echan groga o algo, no pué ser que molen tanto. ¡Pink Panther rules!
RépondreSupprimerSublibrarian: you supone bien; debe ser de las pocas chorradas del Murphy que me hacen gracia.
Bruce: "mi nombre es Legión, porque somos muchos, somos multitud, somos el que habita en tu interior"...