Mi mamá se hacía el jabón de lavar a mano, un tiempo. Venadas de pre-abuela que nos dan a las mujeres a cierta menopausia, supongo. Eran unos tarugos que parecían queso curado, olían raro y terminaron deshaciéndose de puro viejos en un lavadero que nadie volvió a usar. Me encantaría tener un blog en el que poder contar estas historias taaan personales y taaan potitas.
Yo estoy a punto de tender en la azotea.
RépondreSupprimerCentrifuga, centrifuga.
RépondreSupprimerSi yo pusiera alguna vez la lavadora diría lo mismo. Es que lavo en el río, o a mano con jabón de Lagarto.
Mi mamá se hacía el jabón de lavar a mano, un tiempo. Venadas de pre-abuela que nos dan a las mujeres a cierta menopausia, supongo. Eran unos tarugos que parecían queso curado, olían raro y terminaron deshaciéndose de puro viejos en un lavadero que nadie volvió a usar. Me encantaría tener un blog en el que poder contar estas historias taaan personales y taaan potitas.
RépondreSupprimerBesicos.
Para ti también, Doppel.