- Es pronto para hablar de
X'Ed Out, sólo es una primera entrega, de lo que parece que serán tres, pero ya pueden decirse algunas cosas, por ejemplo, las más inmediatas, las que saltan a la vista. El formato del libro: de la serialización en tebeos de grapa en B/N de
Agujero negro, al formato álbum de lujo, con su cartoné, su lomo entelado, su papel de calidad a todo color, hay que ver el crédito que parece haber ganado Charles Burns desde entonces, si hasta se propuso una película, la cual iba a dirigir David Fincher y en cuyo guión trabajaron Neil Gaiman y Roger Avary, proyecto que parece haber pasado a dormir el sueño de los justos... También podemos notar el cuidadoso diseño; el uso narrativo del color; la aparición de elementos recurrentes, dispersos, en forma de puzzle; la hiperdefinición de los elementos; el tono onírico, enfermizo, neocárnico de la trama; el perfil de los protagonistas, de nuevo adolescentes, de nuevo
outsiders; las obsesiones recurrentes de Charles Burns, lo eroticotanicoctónico sublimado en formas sin embargo epidérmicas, efectos de superficie...
- Adoro el trabajo de
Charles Burns, y
Black Hole es, me he hartado de decirlo, uno de mis comics favoritos. Una obsesión personal, con sus peligros, que tengo la cosa mitificada y todo eso, en un aparte, "más allá del bien y del mal". El autor, por lo demás, no es lo que se dice prolífico, no en cuanto a sus comics.
Agujero negro tardó cosa de diez años en completarse; eso fue allá por 2004, y hasta el pasado octubre no habíamos vuelto a ver otro tebeo suyo. Así pues, si digo que había "expectativas" me quedo corta; personalmente, había un poco de todo, ansia, curiosidad, miedo al desengaño, toda clase de predisposiciones y, ahora que lo pienso, la imposibilidad de hacer una lectura "limpia", "objetiva" (y entrecomillo, ya sabemos cómo va eso). Se me hace difícil pensar en algo que pudiera causarme un impacto al menos similar al de
Black Hole, y me daba por pensar que Charles Burns ya había tocado techo, que a partir de aquí sólo le quedaba reinventarse -en algo peor- o repetirse -en algo peor-. ¿Tercero excluido? Pues no.
- Si cogemos las obsesiones temáticas, la ambientación y los recursos gráficos y narrativos de
Agujero negro, y sumamos la tonalidad más
bizarre y esquinada, junto al estilo más tintinesco, de sus obras más tempranas -
El Borbah y demás-, y sublimamos, pulimos, perfeccionamos, elevamos en un todo que es más que la suma de las partes...
- Lo de Charles Burns podría explicarse con una "fórmula", con una serie de rasgos, de notas, de recursos formales y temáticos que tratasen de desvelar el armazón secreto que articula sus comics. A mí no me pregunten, yo ni flores, estas cosas me desarman y a partir de ellas me cuesta mucho hablar sin que todo sea alrededor mío. Conectar de manera profunda, esto es, en la superficie de los personajes, en una frase, un modo de reaccionar ante una situación, un gesto esbozado ante algo, ante alguien, eso es algo que me ocurrió con
Black Hole, y no sólo con un personaje, aquel con el que "te identificas", suele pasar, sino con dos, con tres, con todos y con todo, y mira,
X'ed Out lo ha vuelto a hacer.
- Hay artistas que crean para el mundo y hay artistas que crean para ti, por no se sabe qué conexión o por qué ruptura, qué hiato y qué desgarramiento, porque eso es lo que te dejan, un abismo a tus pies sobre el que de todos modos no podrías caer porque siempre ya has estado, de algún modo, dentro de su fuera, eso es el éxtasis, lo extático de la superficie en la que te sumerges con estas cosas, y eso es para mí Charles Burns y eso ha vuelto a ser
X'ed Out, y desde aquí no se respira muy bien y será por eso por lo que no me da la gana de poner un punto y seguido, por si os ahogo un poco conmigo también, y porque de tanta letra no termina de querer salir un nombre ni una cosa por decir, y esa es, al final, la maravilla.