jeudi 29 novembre 2007

El cadáver y el sofá, de Tony Sandoval.

El cadáver y el sofá - Tony Sandoval
La sorpresa comiquera de final de año... no contaba, no ya con hacerme con él, sino siquiera con hojearlo. Me había pasado completamente desapercibido entre el aluvión de novedades de los salones del manga y expocómic... Pero lo vi en una estantería, y... jolines, qué dibujo tan peculiar, pensé. Parece más de un cuento para niños que de un tebeo con la etiqueta "para adultos", como es el caso. Cuando vi el precio casi me da algo: veinte eurazos por 96 paginitas, en rústica y pequeñito... es difícil encontrar un tebeo, en proporción, más caro. Pero cuando la Perse se encapricha, se encapricha, rayos, así que ni siquiera me molesto en pedirlo prestado para leerlo antes de comprarlo. El caso: ya lo he amortizado. Frente a la cantidad de tebeos y libros que compro y apenas leo una vez, generalmente tras un más o menos largo periodo de "almacenaje", éste lo devoré el mismo día y lo he releído, mirado y remirado un montón de veces ya. Me ha parecido una joya, una historia chula con un dibujo sencillamente cautivador. Les pongo una cita de Deleuze que me viene al pelo para explicarles por qué me ha gustado tanto. El francés habla sobre los diferentes modos de interpretar una lectura, y propone
considerar un libro como una máquina asignificante cuyo único problema es si funciona y cómo funciona, ¿cómo funciona para ti? Si no funciona, si no tiene ningún efecto, prueba a escoger otro libro. Esta otra lectura lo es en intensidad: algo pasa o no pasa. No hay nada que explicar, nada que interpretar, nada que comprender. Es una especie de conexión eléctrica.

Pues eso; chiribitas, y a no perderle la pista al señor Tony Sandoval.

samedi 24 novembre 2007

Lo que acabo de leer: Lovecraft: una biografía, de L. Sprague de Camp.

Lovecraft - Una biografía - L. Sprague de CampPues eso. Ya hace unos añitos desde que cayó por mis manos la primera recopilación de historias del singular providenciano, y una ya intuía que este señor no podía ser del todo normal. En todo caso, leer sobre su vida, como en este libro escrito por el también escritor de narraciones fantásticas Sprague de Camp, es algo que me parece tan entretenido como fascinante. De unos años a esta parte me ha pegado por leer de tanto en tanto alguna biografía, y, a propósito o no, suelen ser personajes con algún que otro tornillo que hubiera necesitado un par de vueltas... el último, P. K. Dick, pero ya habían caído personajes como Wittgenstein, Heidegger, Foucault o los peculiares fundadores de la lógica moderna (Frege, Cantor, Göedel, Turing...) Este tipo de lecturas es del que considero "lúdico" (fuera de estudio, pues), así que son lecturas de taza de WC, para pasar un rato, echar cuatro risas (cuando y si, que suele, se tercia) y quedarte con cuatro anecdotillas para contar tomando café (cuando y si, que no suele, se tercia).

Lo primero que me llama la atención, aparte de lo chotado y contradictorio que estaba y era el personaje biografiado, es lo de casi siempre con el biógrafo: qué manía de convertirse en juez y parte, en juicio de la historia y en Tribunal Viviente. El caso es que en las biografías se suele aprender tanto, si no más, del biógrafo que del biografiado. De Camp no se corta un duro a la hora de dar su opinión, de forma todo lo categórica que le rota, sobre todos los temas que el parecen susceptibles de recibirla, vengan más o menos a cuento. El tema del racismo o los aspectos relacionados con el parné y las maneras de conseguirlo, por ejemplo, aparecen en las 860 páginas de biografía hasta decir basta. De hecho, tal vez lo que más me ha desagradado del libro es que llega a resultar monótono de tan repetitivo, y de Camp llega al punto de citar en más de una ocasión un mismo texto, con moraleja similar en ambos casos. Y luego siempre da la matraca con las mismas opiniones a cuento de las neuras de H. P., su racismo, su falta de sentido práctico, lo majo que era con la peña... Para ser un tipo tan peculiar, la impresión que da la visión de de Camp es algo unidimensional, me parece a mí. Más de contradicción que de paradoja, de locura más coherente que genial. Luego está toda la parafernalia de psicoanálisis de salón... muy flojito, por ese lado, aunque hay que reconocerle que tampoco se excede. Va, el libro es más o menos, creo yo, equilibrado, resulta entretenido, está correctamente escrito y se lee en un plis, que no está mal para el tocho que es. Y, leñe, es sobre la vida de H. P. Lovecraft; como para encima quejarse.

jeudi 22 novembre 2007

Las Vírgenes Suicidas. Piezas que se niegan a encajar.

Las vírgenes suicidas 1
Me pasa con algunas cosas que me cuesta tomar la distancia suficiente como para poder hablar de ellas. Aparte de cuestiones más personales, cierta música, algunas películas, algunos libros, también tebeos. Por pensar en algo que esas cosas, en principio heterogéneas, puedan tener en común, diría que es el impacto emocional que en algún momento puedan haberme producido. El problema, claro está, es que estamos ante un caso típico de círculo vicioso: lo mismo que me dificulta objetivarlas, arrancarlas de la herida, me impide asimismo entender cuál es la causa de que me ocurra esto. Valga lo dicho como excusatio non petita del texto que encontrarán a continuación.
Las vírgenes suicidas 2
Por si no saben de qué va la película: Michigan, Estados Unidos, mediados de la década de los setenta del pasado siglo. Uno de esos bonitos barrios residenciales norteamericanos, con sus casitas con jardín, sus amplias avenidas, su vida apacible. Y un matrimonio con cinco hijas. Todas las cuales se suicidan.
Las vírgenes suicidas 3
El debut en la dirección de Sofia Coppola no podía resultar, en mi opinión, más prometedor. Adaptando la novela de Jeffrey Eugenides, la hija de Francis Ford nos cuenta una historia intimista, un retrato casi documental de una de esas pequeñas tragedias urbanas formada por un millar de pequeñas heridas que terminan por desangrarse en algún punto. La crónica de las hermanas Lisbon, las vírgenes suicidas del título, no es más que la excusa para presentarnos una mirada personal, bajo su apariencia de distanciamiento, de objetividad, sobre algunos hechos con un alcance mucho más amplio de lo que lo aparentemente inusual de la anécdota pudiera dar a entender.


Las vírgenes suicidas 4
Lejos de tomar el camino fácil y presentarnos convenientemente concatenadas las causas que llevarían al trágico pero predecible final, Sofia prefiere mostrar los acontecimientos escudándose en la óptica de un grupito de chavales que contemplan a las hermanas Lisbon desde la distancia. Uno de ellos narra lo ocurrido desde un futuro en el que ninguno de ellos ha conseguido olvidar, ni comprender, lo ocurrido.


Las vírgenes suicidas 5
Los protagonistas son, pues, adolescentes y norteamericanos. Podemos hablar de teenage angst, o spleen, o angustia vital propia de esas edades. Y tratar de explicar cuáles son las causas de esa angustia. En el caso de las hermanas Lisbon, podríamos pensar que la causa de la amargura que las lleva finalmente a quitarse la vida es producida, principalmente, por la educación severamente restrictiva, ultraconservadora, que aplica especialmente su madre, con la connivencia en todo caso del padre. Claro está que eso no termina de convencer a los chicos. Ni eso, ni que fueran chicas, ni que no lograran, por algún motivo, comunicarse con ellas. Abiertamente, al menos. Porque algo que tiene la película es la cantidad de cosas que aparecen en pantalla y que dan que pensar en la comunicación humana. Les pongo algún ejemplo.
En una de mis escenas favoritas, uno de los chavales es invitado a cenar en casa de los Lisbon. En un momento dado, pide permiso para ir al servicio, y lo envían al que hay en la habitación de una de las hermanas.
Allí, podemos seguir al muchacho en su exploración, a través de pequeños objetos unidos para formar un universo que se abre ante él, misterioso pero fascinante. Esa posibilidad de poder investigar en el misterioso mundo de lo femenino termina, paradójicamente, cuando aparece una de las hermanas; atrapado como una gacela bajo los faros de un coche, no es capaz de moverse hasta que es sacado bruscamente de su ensimismamiento. Huye, como no podría ser de otro modo.
Luego está el modo en el que los chicos establecen contacto con las hermanas Lisbon en un momento en el que estas están a la fuerza recluidas en su casa. La clave es que no cruzan una palabra. ¿Deberían haberlo hecho? ¿Qué ocurre cuando al final lo hacen?
Y Trip Fontaine… es sincero, sin duda, cuando asegura lo especial de su relación con Lux… ya no tiene nada que ganar o perder. Luego, ¿por qué la abandonó?
Dificultades comunicativas… cosas que no ocurren como era de esperar… sociedad hermética y represora… edad difícil… nada. Nada de nada. No sirve. No hay más remedio: hay que intentar racionalizarlo. No puede dejarse pasar, aceptarse sin más; no cuando no se tienen las dosis suficientes de ese cinismo cotidiano que permite que las cosas funcionen y que la vida siga su curso. No cuando lo que ocurre extiende una mano invisible que agarra las vísceras y las aprieta. No podemos respirar. Pero es inútil; no importa cuál sea la respuesta, “nunca encontramos las piezas para hacerlas encajar”.

dimanche 18 novembre 2007

Diversiones: The Rolling Stones vs. Danse Society.

Pues los Rolling Stones también tuvieron su momento psicodélico... El tema no está nada mal, pero claro... Una no puede evitar pensar en el bueno de Syd Barrett y claro... Pero venga, que mola.

Lo suficiente como para que uno de esos grupitos de postpunk/gótico ochenteros más o menos desconocido, The Danse Society, hiciera esta versión...

Too much for a Sunday, man!

vendredi 16 novembre 2007

SAVAGE DRAGON. Superhéroes, acción y aventuras estilo republicano.

Savage Dragon
Y “estilo republicano” lo digo en sentido yanqui, o sea, conservador. Si alguno de ustedes ha seguido esta serie durante alguna temporadita, al menos, supongo que ya se habrán dado cuenta de que, por aquí y por allá, el creador y autor completo del tebeo, Erik Larsen, no disimula mucho a la hora de dejar claros ciertos aspectos ideológicos de sus personajes que, es de suponer, él mismo comparte. Y si no se han percatado del detalle, pues benditos ustedes, que disfrutan así -o no- de un tebeo de aventuritas, superhéroes y ciencia-ficción de los de hace un par de décadas (que sean tres, o cuatro), sin nada que les pueda turbar la lectura, por edificante o por exasperante, según sea el caso.

Larsen debe ser un señor bastante cabezota. Hace ya unos cuantos años que fundó la editorial Image, en compañía de otros autores en aquel momento más o menos de postín, y es el único de todos ellos que ha continuado, contra viento y marea, sacando de manera más o menos regular el tebeo de su creación de cabecera para el sello, este Savage Dragon que nos ocupa y que ya ha superado holgadamente la barrera de los cien números en el mercado, recopilatorios y series más o menos relacionadas aparte. Todo un hito, más teniendo en cuenta que las cifras de ventas están, desde hace bastante tiempo, bajo mínimos… Además, Larsen se permite el lujo de ser autor completo de su tebeo: guión, dibujo y -lástima- entintado. Las historietas, si uno reduce la actividad neuronal a TV mode on pueden resultar bastante entretenidas, y hasta graciosas; una reconoce pasárselo pipa con este tebeo, qué le voy a hacer, cada cual con sus vicios. El aire à la Kirby que Larsen se gasta, tanto en el tono de las historietas como en el dibujo, no es un mal referente puestos a “homenajear” a algún autor. Que la cosa de los “homenajes” no es algo que se esconda mucho en la serie, no señor, y Larsen se toma a sí mismo, en este y otros aspectos, a cachondeo… que hay una enfermera que se transforma en un trasunto del Capitán Marvel (no, de Mary Marvel no), un señor algo mayor con una armadura de Iron Man (la primera que usó el personaje, vaya), una zona negativa con Anhilus incluído… y así un no parar. Larsen, muy postmoderno él, recicla e intertextualiza todo lo que le viene en gana en el turmix superheróico de su serie. Y le queda lo que le queda… historietas chicle, para pasar un ratito y echar alguna risita, con sus detallitos cascarrabias, sus discursos metalingüísticos -con perdón-, y un sentido de la aventura y el humor que ya es difícil de encontrar hoy en día en los tebeos del género… En fin, que el hombre podría cuidar un poquito más su dibujo, muy a lo mamarracho, con un entintado sucísimo y un nivel de detalle que brilla por su ausencia (ya podría ponerse un entintador, o dedicar a cada página más de cinco minutos, que el tipo tampoco es Frank Miller… uy, se me escapó). Por lo demás, ya les digo que a mí me mola. No debería, pero así es.

jeudi 15 novembre 2007

The Devil in Miss Jones. La agonía del éxtasis.

The Devil in Miss Jones 1 - SFW
Vaya por delante: ésta película no es un porno-burguer. Es decir, que su valor masturbatorio es bastante mínimo, creo yo (pero bueno, hay a quien le ponen los documentales de animalitos… olvídenlo). Ésta es, en cambio, una película que consigue sacar buen partido de las libertades que, en el momento en el que se filmó, se le concedieron. Algo que, en la así llamada Golden Age del porno norteamericano ocurrió en más ocasiones, no todas con tan buenos resultados, todo hay que decirlo. Luego llegaría el formato vídeo y a tomar por saco el arte… Pero bueno, esa es otra historia y deberá ser contada en otro momento.
The Devil in Miss Jones 2 - SFW
Gerard Damiano, el director conocido por ser el que perpetró la célebre Garganta profunda (1972), rodó a continuación la película que aquí les comento. Si han visto la primera, sabrán que es un pornillo mediocre, más humorístico que otra cosa, y lo único que, al consumidor habitual de porno, puede llamarle mínimamente la atención es que tiene un argumento -mínimo, pero lo hay-, y que los actores aparecen también vestidos y hablando entre ellos. En cambio, Devil in Miss Jones es una de las películas más impactantes, visualmente atractivas y excelentemente interpretadas que he llegado a ver, en cualquier género. Un auténtico tour de force capitaneado por una impresionante Georgina Spelvin, en apariencia la antítesis de la diva de cine X. Era una señora ya con 36 años cuando rodó la película, en absoluto una belleza al uso, con un tipo más bien convencional y una cierta cara de marujona no muy empalmatoria. Pero, ¡qué papel! Los actores de cine convencional actúan básicamente con el rostro, y el cuerpo apoya los gestos y da presencia, nada mas. La Spelvin actúa con todas las partes de su cuerpo. Y cómo… escenas como la de la ducha y la manguerita, juegos acuáticos que se monta ella solita, o la de la serpiente, o la de los ruegos fálicos… Y registro… qué sobriedad, en la escena del suicidio… porque la película se abre, prácticamente, con Georgina desnudándose ante el espejo, metiéndose en la bañera y cortándose las venas. Luego… no lo cuento, es una película que hay que ver.
The Devil in Miss Jones 3 - SFW
Damiano rodó una película dramática, oscura, deprimente, existencialista en el sentido que se ha hecho popular del término. Los elementos fantásticos que incluyó sólo contribuyen a hacer más cruenta la realidad que transmite. El final es uno de los más devastadores que he visto jamás… el infierno son los otros, el infierno somos nosotros… Y, ¡qué bien filmada! Los recursos son obviamente escasos, pero bien aprovechados: la cámara y los actores. Que pueda filmarse toda la dialéctica carnal del deseo y la muerte sin elipsis abre la mirada hacia todos los rincones de la misma. Las materias blandas y los fluidos son contemplados de cerca y de más cerca. No se pierde un gesto, un espasmo, una contracción, compresión, excreción, llenado y vaciamiento. Un festival de los cuerpos que es más hecatombe que carnaval, más arder en las piras sacrificiales que liberar pulsiones retenidas. Y la magia… el primer diálogo entre la Spelvin y su anfitrión, el paseíto posterior con el mismo, los rituales iniciáticos, los símbolos… Con mayor o menor intención, a Damiano le sale un artefacto tremendo, en el que cualquiera podrá encontrar emociones intensas y elementos para reflexionar hasta el delirio. Si tienen ocasión, pocos prejuicios y el alma templada, yo que ustedes probaría a echarle un vistazo. Pero con cuidadito. Luego no digan que no les avisé.

HELL ETERNAL, de Jamie Delano y Sean Philips. Love will tear us apart.

Hell Eternal - Jamie Delano - Sean Philips
Como el tránsito entre el estigma de Caín de Demian y el final de El juego de abalorios de Hermann Hesse, pero en 64 páginas y con dibujines, Jamie Delano y Sean Philips nos cuentan la diferencia entre ese romanticismo elitista juvenil y el desengaño necesario que le suele suceder, si se le da tiempo y ocasión suficientes. No es que sea muy exigente, por lo demás.

También nos muestran, con una claridad que también creo ver en Irreversible de Gaspar Noé, que las personas no somos héroes ni monstruos, que la esencia del ser humano es cualquier cosa menos humana, y que la existencia es una espiral de espirales, donde fuerzas siempre más grandes van moviendo y moviendo, sin solución de continuidad ni puerto seguro. Caladeros alguno; la química hace milagros, si me preguntan.

Neonazis, lesbianas, vampiresas, femmes fatales, garrulos con fusiles de asalto, sesos de pakistaní, banda sonora de Joy Division; agitado, no revuelto. Pero que muy agitado.

mercredi 14 novembre 2007

PLANET TERROR, de Robert Rodriguez.

Planet Terror - Robert Rodriguez
A ver, ¿qué se puede decir de una peli que se ha rodado con vocación de Zetosa? O dicho de otro modo, es una peli hecha con la intención de ser mala. Y, hombre, qué menos que reconocerle que, si no otra cosa, eso lo ha conseguido: la peli me ha parecido mala con avaricia. Lo cual no quita que sirva para pasar el rato, talmente como con cualquiera de los subproductos que, ejem, homenajea Rodriguez en la cinta. Tan sólo se necesita suspender la incredulidad, el sentido común, el buen gusto y cualquier cosa que suene a cordura durante la horita y media o así que dura el bodriete. Gracias a Zeus, es una de mis mutaciones; no problemo.

La peli, de tan predecible y tópica, resulta aburrida de resumir. Plaga de zombis, el héroe, la(s) heroína(s), el sheriff, el graciosillo, el psicópata, el torpe, el niño, los militares corruptos... Gore, fantasmadas por un tubo, tiros, artes marciales, diálogos chulescos y penosos, ya saben. La innovación (creo, ahora alguien me dirá que salía en...): la chica mutilada con un arma en el muñón. Wow.

En fin: otra chorrada al estilo de Four rooms, por decir algo, o sea, muy divertida para los amiguetes que la perpetran, y que no deja de ser un chiste privado. A mi me cogió con el día bueno, el sol brillaba y los pajaritos cantaban, y no bastó el engendrillo para fastidiármelo; si hasta me divirtió. A ver qué pasa con la parte de Tarantino. Ya les contaré.

mardi 13 novembre 2007

BILLY AVELLANAS, de Tony Millionaire. Buscando una luna.

Billy Avellanas - Tony Millionaire
Qué cuento más bonito me ha parecido este tebeo… lo digo en el buen sentido. Porque eso es lo que creo que es, un cuento fantástico, lleno de los tópicos que las historias cortas pensadas -en teoría- para niños han venido acumulando durante siglos. Ya, ya sé que el cuento es un género literario (algún día alguien me tiene que explicar eso de los géneros… no, dejémoslo) que no viene acotado por la edad de sus lectores potenciales, precisamente. Pero yo pienso, ahora, en este caso, en los cuentos para niños… o no tanto.

Tenemos al golem más o menos clásico, versión impulsivo-pero-de-gran-corazón, a la niña soñadora pero pragmática, al amante despechado con síndrome de Fronkonstin -perdón-, al monstruo con síndrome de replicante, astros abandonados, y un mundo fantástico, animista, donde la ciencia es magia, los niños son precoces y los adultos guardianes, como en los Muppet Babies, no asoman el rostro. Y una aventura con un mcguffin clásico de la imaginación: a dónde va la luna cuando desaparece de la vista. Una aventura que parece apenas una excusa para que Tony Millionaire, el autor de esta cosa, nos pasee por esos paisajes que suenan a ya vistos, despiertos o en sueños, maravillosamente dibujados, con ese estilo simplón pero efectivo, heredero de influencias conocidas y confesas (algunas de ellas, junto a otra información y enlaces, aquí).

Una línea o dos para destacar la cuidadísima edición de La Cúpula: tapa dura, sobrecubiertas, papel de buena calidad… les ha quedado un libro bonito de verdad.

Un cuento para quien todavía sea capaz de emocionarse buscando lunas tras el horizonte, donde encontré, al fin, los cinco duros.

lundi 12 novembre 2007

28 semanas después. Más diversión zombi, perdón, contaminada.

28 semanas después
Pues últimamente ha habido suertecilla con las pelis de zombis (1). La primera parte de esta que hoy les comento, la frenética secuela del clásico romeriano obra de Zack Snyder Amanecer de los muertos, y la divertidísima e inteligente comedia Shaun of the Dead. Vale, también he visto alguna cosa de Uwe Boll, pero podemos dejarlo correr; creo que en general ha sido una buena racha.

La verdad es que esperaba ver una peli más bien malilla, llena de agujeros argumentales y topicarros del subgénero, rodada con excesos videocliperos y con un desagradable tufillo a "author" metío en peli mainstream con ínfulas de dignificador del género y tal. Vale, es lo que tiene leer reseñas antes de ver una peli; suerte que no me suelen tirar palante ni patrás, y mi instinto, como los demons, me driven. Y... vale, la peli será malilla, paraunosybuenaparaotros, tiene agujeros argumentales, ya, qué raro en una peli de este palo, y topicarros, ajá, sorpréndeme, y cámara epiléptica, ay, Spielberg, cuánto daño has hecho (y, ¿por qué no se acuerdan de ti? ¿No es Salvar al soldado Ryan un poco bastante anterior a 28 días después?), y lo de "author"... Pues miren, a mi me dicen que esta peli la ha dirigido un primo de George Lucas, un "artesano de Hollywood", Charlton Heston o Atom Egoyan y cuela, para que vean qué pava soy. Si Cronenberg firma una mediocridad y sus fans le siguen viendo el punto genial y las constantes universales de su cine, jo, cómo no va a poder racionalizar una la adscripción de cualquier peli, engendro u objeto sublime, a cualquier sujeto que digan se ha puesto detrás de la cámara...

Leñe, tanta leche y no nos has dicho ná de la peli. ¿Pero qué te ha molao, Perse? ¿La peña haciendo carreritas por Londres huyendo de soldados y zombis (1) a la vez? ¿El asalto a la granja del principio? ¿La fantasmada del helicóptero? ¿La metáfora de la invasión iraquí y la fina crítica social? Y yo qué sé. Sé que todo el rato que ha durado he estado con el esfínter apretao, y eso que presumo de tener entrañas (la medicación ayuda, para qué vamos a decir otra cosa). Que me ha pasado el rato volando, entretenida y tal. Y que no me importaría volver a verla, y que quizá lo haga. Y que me ha dado para escribir este post. Me conformo.

(1)Sí, ya sé, no son zombis y tal... Pero ¿a que nos entendemos?

vendredi 9 novembre 2007

Showcase Presents: JUSTICE LEAGUE OF AMERICA 1. ¿Por qué hacerlo fácil...?

Justice League of America - Gardner Fox - Mike Sekowski ¿…Pudiendo hacerlo difícil? Ésta debe ser una de las preguntas que constantemente se harían los grandes guionistas clásicos que escribían para DC comics durante la Silver Age… y una buena muestra la tenemos en este tocho de más de quinientas páginas, que más parece una guía de teléfonos que un tebeo… y lo que mola… pero a lo que iba. ¿Que era….? Sí, eso, una muestra de imaginación desquiciada y barroca, una mente proviniente de la dimensión X (múltiple, colectiva o desdoblada en avatares, chi lo sa) llegó para mostrar a los incautos infantes norteamericanos que la distancia más corta entre dos puntos no es la línea recta (sí, Einstein también lo sabía; otro que tal baila), y que eso de las relaciones de causa a efecto son cuentos chinos, minucias, calamarines. Y qué mejor modo de influir sobre la humanidad -¿planes de conquista? ¿desdoblamiento del plano exterior a través del giro hueco y absorbido de la succión dimensional?, supongo que nunca lo sabremos…- que escribiendo tebeos de pijamas justo en la época en la que estos volverían a ser de consumo masivo… ¿casualidad? Ay, ingenuos…

No sé si les he dicho ya que este “tomito” contiene el regreso de la JLA -para abreviar- al primer plano de la vida de papel, después de otras encarnaciones con otro nombre (Justice Society of America…), después de una etapa, digamos, de crisis. Lo cual incluye las grapitas originalmente publicadas en Brave and the Bold 28-30, Justice League of America 1-16 y Mistery in Space 75. El genio maligno tras las bambalinas responde al nombre “Gardner Fox”, aunque no es así como se llama, mucho menos quien es en realidad (after Lewis Carroll). Los monigotes los pintaba el simpático -por su estilo, que no tuve el placer- Mike Sekowski. Vale, expediente “datos” cumplido.

Ya saben que no me gusta chafarles la emoción de descubrir por ustedes mismos las cosas de las que hablo por aquí. Además, en este caso, el maestro absoluto en sacar partido de las situaciones expuestas por los preclaros guionistas de la época es el gran JC, monarca de la descontextualización y adalid del pensamiento limpio, además de marciano verde y fan destacado de DC. Así que, si quieren ejemplos, pasen por su bitácora, pasen, que seguro que encuentran, a poco que busquen, más de una de las perlas cultivadas que esconden estos maravillosos tebeos.

Si ustedes pensaban que estaban de vuelta de todas las pilindrinadas de tornillería floja que en el mundo han sido, que nada les podrá hacer creer que siempre se puede estar peor, y lo que es mejor, que nunca creerían que pudieran disfrutar -de haberla-, de semejante quimera, háganse, amiguitos y amiguitas, con este tomito. Creencias más eternas e inmutables han caído. No sé si me quedaban… agujeros en los bolsillos tengo… y ya lo que me faltaba, los tebeos de la Silver Age de DC. En fin, como diría “Snapper” Carr: “crazy, man… crazy!!”

lundi 5 novembre 2007

Charles Burns en La Nueva Carne.

Agujero negro - Charles Burns
(…) La conciencia del Yo implica la conciencia del Otro, y esta conciencia confirma la propia existencia. Sin reconocimiento exterior no se es. El arte de Burns afirma que la certeza vital, esa conciencia del Yo, llega con la forma concreta de estímulos nerviosos no necesariamente racionalizados a priori. Brotes de placer y dolor que están y hacen ser a partir de la duda y su enfrentamiento. El proceso de crecer. El cuerpo se da por hecho y servirá para que los personajes sean confirmados por su propia materia, serán cuando sientan y mayormente lo harán a partir de la emergencia de revoluciones físicas generadas en el interior de sus cuerpos, muchas veces mediante intervenciones externas. Y cuanto más sientan más serán, tanto para ellos mismos como para los demás. Y para bien o para mal. De hecho, la Nueva Carne no es más que una metáfora formal del desarrollo vital, una sublimación física de la carrera que va por dentro (…)
LARDÍN, Rubén. “Charles Burns. Psychotronic New Flesh Pop“, in: La Nueva Carne, Madrid: Valdemar 2002, p. 269.

samedi 3 novembre 2007

Bobobo-Bo Bo-Bobo Bobobo Bo Bo Bobo Bobobo Bo

Bobobo Bobobo Bo - Yoshio Sawai
"Siempre hay alguien que está peor que tú", y ese debe ser Yoshio Sawai, el creador de esta cosa. Porque mira que se le va la pelota... Parece increíble que alguien -Heidegger aparte- sea capaz de llenar casi 200 páginas seguidas (y éste es el tomo 1... ¡de 21!) de idas de flapa sin sentido ninguno, a cuál más bizarra y descacharrante, pero mira... A ver: el prota, el Bobobo Bo Bobo del título, es un tipo que puede comunicarse con los pelos y que lucha por su libertad... mediante ataques de pelos nasales. En sus fosas ídem viven un matrimonio de ancianetes y un ejército de pelotillas... en su melena afro, un par de ardillas, un conjunto de rock, el papá de un calzonpato (¿o era un patocillo? No sé, el hijo de un pato y unas bragas)... Y el resto de personajes, por el estilo. Nada tiene pies ni cabeza, la trama no va a ninguna parte porque no la hay, y es todo una sucesión de paridorras que ni queriendo ni sin querer.

¿Tengo que decir que es mi manga favorito?

jeudi 1 novembre 2007

Mis zombis preferidos

Con la cosa del Helloween, el Tete se ha montado una lista con tebeos de terror; ya que la cosa me toca de cerquita, pues qué menos que currarme una lista yo también, culito veo, culito quiero. Para no repetirme, pues yo me lo monto con zombis (no sé si eso ha sonado del todo bien). Hale pues, cinco zombis molones de por ahí, sin más criterio de elección que el haberme acordado de ellos. Díganle hola a...
Mindy Clark - Mortal Zombie
Mindy Clark en Mortal Zombie. Todo un clásico del piercing extremo y las historias de amor con olor a muerto. La peli no es que sea la gloria, pero sólo por ver a la Clark con más clavos que el Ikea ya merece la pena. Yo quería ser así de mayor. No es que me haya quedado muy lejos de conseguirlo, no crean.
Day of the Dead - George Romero
Buba, el zombi "amaestrado" de Day of the dead. La verdad es que los monstruitos "buenos" suelen ser del tipo hostiable -con perdón-, pero este Buba caníbal y fiel como un perrito a su amo, amén de portador de justicia poética -con más perdón todavía- tenía su coña. No me lo tengan en cuenta.
Shaun of the Dead
El zombie del final de Shaun of the Dead. Si la han visto ya saben de quién hablo, y si no, pues no les chafo nada. Peliculón, alguno de sus no-muertos tenía que caer por aquí. Mo-la.

Tu madre se ha comido a mi perro - Braindead
Los comensales de Braindead. No sé si recuerdan esa entrañable escena en la que el lovecraftiano muchachuelo intenta servir el papeo a sus zombis... y los problemillas que le van surgiendo. Desc&(%$ante película del hoy famosísimo Jackson; para mí, junto con Criaturas celestiales, lo mejor que ha hecho (no soy muy fan de Tolkien, lo siento; la prime no me disgustó, la segunda pasé y en la tercera, entre batallitas interminables y escaleras interminables, no me quedé torrada por el ruido que metían los altavoces del cine).
Fragile - Stefano Raffaele
Los amantes de Fragile. Romeo y Julieta en versión zombi, podríamos decir. Por fin una historia contada desde la perspectiva de los zombis: una historia de amores muertos nada más nacer -literalmente-, que dicen adaptará Robert Rodriguez... Y, con suerte, se comenzará a hablar del tebeo, que parece haber pasado desapercibido, siendo como es una pequeña joya; amos, digo yo.

Hala, y con esto y un bizcocho... Se me ocurren más, pero los dejamos para otro día. Que tengan un buen día de Difuntos.
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