mercredi 23 janvier 2008

Constellation, de Peeters.

Un tebeo chulo, cortito, pequeño, sencillito. Una misma historia contada desde tres puntos de vista distintos, lo cual equivale a tres historias diferentes; en 32 páginas de tebeo, bien aprovechadas, ni falta ni sobra nada. Una anécdota, en realidad muy vista, que se convierte en una pieza minimaestra justo por la diferente angulación. Y da que pensar, sobre la comunicación humana, sobre cómo se desarrollan las conversaciones en el exterior y en el interior de nuestras cabezas, caparazones. Cercano, tan lejos, me malentiende, no sé, fue algo que dije… y alguien anónimo, ni existe, nunca fue, y sin embargo, nuestras vidas tan ligadas, nuestra muerte, incluso. No conocía a Peeters más que por una historieta corta en la maravillosa revista El manglar, y comencé, con mi francés de andar por maison, el Pilules Bleues, sin mucho entusiasmo -estaba precondicionada para una historia-costumbrista-dramática-que-te-llega-al-corasón, y no sé, como que no me llamaba. Igual tendré que darle otra oportunidad, que éste me ha gustado de verdad.

lundi 21 janvier 2008

La casa del muerto, de Keko.


Menudo genio, Keko. No es que publique muchos tebeos... Éste en particular recopila historietas cortas anteriormente aparecidas en la fenecida revista NSLM, más una historieta inédita que las religa de un modo bastante sui generis. Historietas tan extrañas como sugerentes, tan cargadas de metafísica como de sentido del humor, de reflexión como de sentido lúdico. Historietas con mucho trasfondo, que aplican teología inversa (DOG-GOD, en lo más evidente), sinsentido que, como el falo lacaniano, cose un sentido faltando siempre a su lugar, POP hermético -valga el oxímoron- y un caos tan pulcro que difícilmente podríamos acusarle de ser tal. Una gozada, vaya.

Lo que no entiendo es por qué tan poca atención. Keko parece uno de esos autores con fama de gafapastoso, condenado a publicar en editoriales tipo De Ponent o Sins Entido, a que lo alabe el gran carcelero -uno de sus grandes valedores, ya de por sí toda una garantía- y a rodearse de -y hasta regodearse en- etiquetas de minorías elitistas. Pues vale. Pero si una fregona lerda como servidora puede leerlo (a continuación de un tomito de Bobobo, por cierto) y molarle, coñe, tan complicado y vetado a exquisitos paladares no será. No se engañen: Keko no cae en midcultismos, en esas pedantorras traslaciones de la High Brow a posibilidades reales limitaditas y como de medio pelo. Su tebeo es tan listo, trasmite tanto como su autor; lo que toma prestado lo toma de lo que se le ha quedado prendido, no va más. No hay citas grandilocuentes ni momento trascendental que no se vea compensado por un guiño desmistificador. Encima las historietas se leen del tirón, son -en serio- mogollón de entretenidas, y asequibles para cualquier lector; más que intentar ver los tres pies del gato -o el perro-, creo que puede ser mejor, en principio, acercarse a ellas sin prejuicios y dejarse hacer. ¿Cómo que no entendieron? A ver, ¿qué pasó? Pues de eso es de lo que va. Denle una oportunidad, amiguitos, sin pretensiones ni condicionamientos. Es un tebeo para leer y disfrutar. Y si encima les hace pensar, pues miren, corpus sanus in mente cachonda.

(By the way: crónica tontil de Perros y pistolas, del citado, aquí).

dimanche 20 janvier 2008

A Silver Mt. Zion: Broken Chords Can Sing A Little

A Silver Mt. Zion es una de las bandas más o menos paralelas a Godspeed You! Black Emperor, y desde luego una de las que más se han acercado a los grandes momentos de la mítica banda canadiense; por ejemplo, en esta pieza, con un piano tremendo y bastante de la angustia que transmitían aquellos GY!BE. Prueben si no a ver.

mercredi 16 janvier 2008

HET, de Santiago Bergantinhos. Pornontología.

Het - Santiago Bergantinhos
Portada de la novela Het, de Santiago Bergantinhos (más conocido entre nosotros como SuperSantiEgo).

No sé por dónde comenzar... se me habían ocurrido un par de etiquetas para aplicar al libro, pero si esto es algo siempre un poquito chorra (y miren que yo gasto, vaya que sí), en este caso es de juzgado de guardia. Si ustedes lo hubieran leído (daré por hecho que no, que tampoco hablamos, por suerte, supongo, del Código da Vinci), sabrían lo difícil que puede llegar a ser tratar de hablar de este artefacto... inclasificable, experimental, enrevesado y, sin embargo, sencillo de leer, lleno de recursos y juegos de lenguaje (uso peculiar de los signos de puntuación, elipsis y contrapuntos, aliteraciones, epítetos estilo Homero...), multirreferencial, a veces filosófico, a veces llano, reiterativo y variado, de estructura compleja y entrelazada, musical y poético, también soez y pornográfico con, ejem, poca corrección política, con personajes y situaciones imposibles y, sin embargo, ahí están... la pera limonera. No doy para hacer un análisis mucho más profundo... tampoco tengo ganas... les cuento cuatro cositas y ya está.

No hay que ser doctor en filosofía para entender el libro, pero si recuerdan al menos las lecciones del bachillerato y han leído algo de Nietzsche aprovecharán mejor la lectura. Reconozco que, al menos en principio, me llamó la atención el, esto, alto vuelo metafísico de la obra, más sabiendo la tirria que su autor ha mostrado en alguna ocasión por los “hermeneutas”, especialmente por el pobre tito Husserl. De todos modos, bien puede encontrarse todo consecuente... cuestión de atar cabos... y si no, tampoco importa demasiado; un poquito de estupefacientación en el frikismo cartesiano estricto podría ayudar a su equilibrio dialéctico. O algo.

Luego está el tema de los palos que recibe la Santa Madre Iglesia, literales, en la persona del clásico cura pervertido... igual la cosa está un poquito vista y no termina de epatar, pero bueno, forma parte de la trama y algún chivo expiatorio que desate los acontecimientos y sobre el que volcar la negatividad tenía que haber. En fin, el mayor pecado del hombre está en ser un reprimido y tener unas normas de comportamiento digamos que poco higiénicas... tres padrenuestros, cuatro avemarías y veinte duros en el cepillo, y arreglado.

Por otra parte, la visión del sexo en general y de la mujer en particular están un pelín sublimadas... que ya tiene narices en una novela tan explícita. Lo digo en un sentido cercano a la sublimación “apolínea” de la que habla Camille Paglia... sobre esto podría hablar largo y tendido, pero ahora “he venido a hablar de [su] libro”, así que lo dejaremos para otro rato.

No les digo más... que no voy a contarles la novela. Tan sólo decirles que a mí me ha gustado, vaya que sí, aunque eso lo sabía casi a priori... habiendo leído durante un tiempo la bitácora de su autor ya sabía más o menos a qué atenerme. Que se la recomiendo a todo el que le guste la novela contemporánea. Una bonita pieza, más que interesante, hoy por hoy de culto (el “culto” de los amigos y conocidos, esto es), y que dependerá de los típicos condicionantes exógenos, más que de sus calidades intrínsecas, que las tiene, para poder ampliar su público. Y nosotros que lo veamos.

lundi 14 janvier 2008

La Belette, de Didier Comès.

La Belette - Didier Comès
Otro descubrimiento… otro de esos que iban para clásico y que hoy parecen haber caído un poco en el olvido… Observo en mi librería habitual que hay varios tebeos de este autor, todos con un aspecto un tanto cascado… como que rondan la década desde su publicación… y todavía estaban en stock en la editorial, al menos, hace unos meses… no dice una cosa muy positiva sobre sus ventas. Dicho sea como curiosidad.

Hojeo un par de tomos… Eva, me llamó la atención, pero el ejemplar tenía las hojas medio despegadas y estaba en un estado algo lamentable… soy algo maniática con estas cosas, al menos en los tebeos. Éste estaba, milagrosamente, de una pieza y no se veía mal del todo. Y me llama la atención la portada… y el dibujo, peculiar. Me lo llevo.

Ciento y tantas páginas en B/N, formato álbum europeo, rústica. Devorado en un par de sentadas; narrativa fluida, historia algo predecible, tópica y con un desarrollo y, sobre todo, unos diálogos un tanto chorras; esto puedo decir de lo que me parece el contenido. Pensaba, mientras leía: “en tebeo esto mola, es entretenido y tal, pero en una película estos diálogos no los salva ningún actor ni actriz”. De serie B… casa rural en la que encuentran animalitos muertos, lugareños extrañitos y malencarados, cultos mistéricos, un curilla siniestro… en fin. Que falta Santiago Segura, o Vincent Price; lo que más rabia les dé.

El dibujo: la palabra chula para definirlo debe ser: “hierático”. Me llamaba la atención la falta absoluta de expresividad de los personajes, que veía más tiesos que el palo de una escoba. Pero reconozco que tardé un ratito en darme cuenta de a qué es debido: siempre, o casi, tienen la boca cerrada y seria.

“¿Quieres decir, caramore, que no te ha molao?” No, quiero decir que me ha encantado. Hasta ese punto, las personitas, a veces, contradecimos lo que pensamos que pensamos. ¿”Por qué”? Pues ni flores. Aunque también podría decir que la historia es entretenida, tiene su encanto, toca un tema que me interesa -los cultos a las Diosas Madre, el panteísmo, el útero-tumba… todo como muy pagliano-, y el dibujo, pese a todo, me chifla. Aunque las figuras están delineadas con un trazo fino, de línea continua, sin emborronados ni rayitas ni efecto difusor alguno, éstas se contrastan con manchas de negro muy delimitadas y delimitantes, jugando constantemente en la viñeta a la mezcla de zonas blancas y negras que se niegan a mezclarse entre sí, como si estuvieran peleadas, pero necesitadas de afecto. Recuerdo unas clases sobre las leyes de la Gestalt en la que nos mostraban fotos de Man Ray, entre otras cosas, donde tenían lugar efectos similares… un reborde oscuro especialmente grueso silueteaba alguna figura humana, y esto tiende a ser percibido, al parecer, de modo más “agradable” por el coco. Algo de eso me suena que hay por los dibujitos de Comès. Y si no es eso, pues lo mismo da.

samedi 12 janvier 2008

¡A mí la Legión! (pero la de Superhéroes, ¿eh?)

La Legión de Superhéroes - Steve Lightle
Uno de mis supergrupos favoritos es la Legión de Superhéroes; o quizá debiera decir la Legión de Superhéroes que escribiera, durante una larga etapa, Paul Levitz, y que tuvo como dibujantes, entre otros, a Keith Giffen, Steve Lightle o Greg Larocque. Hay que hacer esta puntualización, puesto que éste es uno de los conjuntos superheroicos que más retconeados ha sufrido en su dilatada historia, especialmente después de las Crisis originales.

Quizá una de las claves del grupo es el hecho de que sus aventuras tienen lugar en un futuro distante, en el siglo XXX de la Tierra-2 Tierra-1 (gracias por la correción, Jaime) del Universo DC. Esto permite que las historietas mezclen, con gran acierto en mi opinión, elementos típicamente superheroicos con otros mas cienciaficcioneros, sin resultar por ello un pastiche. Lo que prima es la diversión, la aventura y el devenir de los múltiples personajes, cada uno de ellos con una personalidad, poderes y aspecto bien diferenciados, y que le dan un toque de culebrón que es también de agradecer. Ahora bien, el rico universo de los legionarios también puede tirar para atrás, a buen seguro, a más de un lector, ya que cuesta un pelín introducirse en ese mogollón, capaz de aturullar al más pintado. Eso sí, cuando te engancha, te engancha...

Bueno, Planeta de Agostini ha iniciado la publicación de toda la etapa, en principio, de Levitz y compañía en unos libritos a color que salen muy bien de precio, con un color plano que sustituye a aquellos molestos puntitos que tenían los tebeos originales, y que son un auténtico placer para el buen aficionado. Diversión sin mayores pretensiones, fantasía e imaginación desatadas en una suerte de culebrón space-operero que, por lo menos a mí, me tiene absolutamente enganchada.

jeudi 10 janvier 2008

Espantando lectores: "Irreversible es una obra maestra"

Irreversible - Gaspar Noe
Pues sí, eso es lo que opino. Y no es una opinión que vaya a hacer a la Perse más grata a los ojos de mucha gente, visto lo visto. Si alguna vez me he quedado sola defendiendo cualquier cosa, ha sido con esta polémica y, según creo, poco comprendida película del genial director argentino Gaspar Noe. Comprendo perfectamente los motivos de los detractores, pero no comparto la mayoría de críticas que se le hacen. Otra cosa es que la peli guste o no guste... a mí, en realidad, no sólo no me gustó, sino que me pareció odiosa, terrible; al acabar de verla estaba en estado de shock, y así permanecí durante un tiempo indeterminado. Me costó días digerirla, pero puedo decir que ninguna película que yo recuerde haber visto ha provocado semejante torrente de pensamientos y sentimientos como el que siguió a su visionado. Tal vez, más adelante, vaya exponiendo algunos motivos, pensamientos, cruzamientos de cables e idas de olla que tuve y tengo a propósito de la susodicha. De momento, les enlazo una entrada de mi amigo Horrach, filósofo agudo y con la cabeza bien amueblada, que escribió una serie llamada "La mirada infernal" sobre tres películas clave de su imaginario personal: Crash, de David Cronenberg, la citada y Dogville, de Lars von Trier. Dado que hemos discutido largamente sobre las tres películas, en especial sobre la segunda y la tercera, que nuestra perspectiva general sobre las mismas (con la excepción parcial de la primera) es, grosso modo, bastante coincidente, y que veo algunas de mis propias intuiciones reflejadas en el texto -de un modo mucho más brillante del que yo misma hubiera podido dar a luz, claro está-, pueden recibirlo como representativo de mi propia postura sobre la peli.

Como los tomatazos virtuales no ensucian tanto al que los recibe como al que los tira, espero por lo menos modales si es que les apetece comentar algo aquí (sí, la tirita antes de la herida... he tenido alguna experiencia no muy agradable, y soy muy sensible al insulto y, en general, a los malos modos). Hale, les dejo el link y si les apetece, ya hablaremos.

La mirada infernal (2): Irreversible: La espiral de la violencia.


Bonus track
: el trailer de la película, que aparece y desaparece del tutubo como por arte de magia, vuelve a estar disponible. La música es, por cierto, uno de mis movimientos de sinfonía preferidos,el allegretto de la séptima de Beethoven.


mercredi 9 janvier 2008

Birgit Nilsson canta el Liebestod y la Perse suelta el moco

Pero de verdad. No hay absolutamente ningún otro compositor que haya conseguido hacer que suelte el moco escuchando su música; lo que me pasa con Wagner es algo que no entiendo, pero es así. Si quieren verme llorando sólo tienen que ponerme el Liebestod, preferentemente en la versión que aparece en este disco; garantizado. He estado buscando otras versiones por el tutubo, y me sigo quedando con la gran Birgit Nilsson, un portento; qué voz más potente, cómo llena el espacio sonoro, eclipsando prácticamente a toda la orquesta. A mí Böhm no es un director que me mate (de las tres versiones que tengo de la novena de Beethoven la suya es la que menos me gusta, por ejemplo; se me hace lenta; claro que las otras dos son históricas de Karajan y Furtwängler, cualquiera supera eso), pero hay que reconocer que en su Tristan und Isolde de 1966 en Bayreuth pasaban unas cuantas musas por allí. Bueno, les dejo con la Nilsson. Aunque no sean aficionados a la ópera, denle una oportunidad y, háganlo por la Perse, escuchen la pieza hasta el final. Y me cuentan.



mardi 8 janvier 2008

Hulka: "Me he casado con un hombre lobo"

Hulka - Me he casado con un hombre loboAsí te ha ido. En fin, éste es el último tomo de una de las pocas series superheroicas que sigo en la actualidad, la Hulkita de Dan Slott y ya-unos-cuantos-dibujantes. Aquí tenemos a Rich Burchett, al que conocía de la -excelente- Aventuras de Batman, donde también trabajó junto a Slott, y a Eduardo Barreto, al que los más viejos del lugar seguro recuerdan de por aquí y por allá; muy bien ambos. Y el tebeo en sí, pues sigue en su línea, aprovechando el inmenso baúl del pasado marveliano para ligar las historias, con un tono ligero de acción, comedia y algo de enredo. Tenemos a un androide con la cabeza cuadrada en plena crisis amorosa y de identidad, a un vaquero reencontrándose con su pasado, entidades cósmicas, villanos famosos -y no tanto-, secundarios a mogollón, un concurso de "a ver quién está más put$%do", un juicio movidito... y claro, el marido de Hulka, que mira tú por dónde va a necesitar unos litrillos de filvit.

Si es que esta serie ha sido desde el principio- y, lo que es más dificil, está consiguiendo mantenerse como -una especie de comedia de situación superheroica de lo más entretenido, demostrando a tirios y troyanos que pueden hacerse tebeos al estilo Marvel más clásico sin resultar rancios ni meros ejercicios de nostalgia u homenaje. La mala noticia es que la etapa de Slott pronto se acabará, y no creo que vaya a seguir comprando la serie después... pero bueno, ya veremos. En todo caso siempre me quedarán estos números, los cuales siguen demostrando que otro modo de escribir superhéroes, el mismo de siempre, es posible.

lundi 7 janvier 2008

Perros y pistolas, de Keko.

No he encontrado ninguna imagen en la red de este tebeo… para que se hagan una idea de lo popular que es.

Una pena. No sé si las cuatro historietas cortas que aparecen en este tebeo, una grapita de 24 páginas en B/N, han sido reeditadas o no -creo que lo segundo-, y me temo que está descatalogado -la editorial que lo sacó, Camaleón ediciones, también pasó a mejor vida-. Así que supongo que las personas que tenemos en casita esta pequeña joya podemos considerarnos afortunadas.

Keko es, según parece, uno de esos autores minoritarios, pero interesantes, que vive de otras cosas y hace incursiones esporádicas en el mundo del cómic. Supongo que es carne de gafapasta: rarito lo es un rato, le editan los tebeos editoriales insignia del rollo como De Ponent o Inrevés -en la revista NSLM-, las comparaciones con Charles Burns son inevitables, y en el prologuito que tiene el tebeo que les comento se le sitúa al lado de autores patrios del asunto como Joan Frau, Linhart -pronto les hablaré aquí del excelente Fin-, Gabi y Santiago Sequeiros. Como servidora no termina de entender la diferencia, en el ámbito del cómic o en cualquier otro, entre friki-gafapasta y friki-a-secas (o friki-pijamero, o qué sé yo, que lo de las taxonomías nunca ha sido lo mío), pues mejor no me pregunten. A mí el tebeo en cuestión me dice cosas, me sugiere, consigue que el entramado de tornillería de mi coco se sacuda un poco. Lo demás es contexto, vale, tiene su interés, pero para otro contexto.

Me voy a permitir contarles algo de las historias. No lo lean si tienen intención de hacerse con el tebeo o lo tienen en la reserva. No es que vaya a chafarles mucha cosa, pero creo que cuanto más “virgen” se acceda a él, mejor.

Primero hay dos “Cuentos de la selva eléctrica”: un asesino que mata a cambio del dolor de sus víctimas, y un hombre sin dolor que quiere ser asesinado por él, por un lado, y qué hacer y presenciar tras un asesinato: comer pollo, por el otro. A continuación, “El ojo privado”, detective que voyeurea por uno a cambio del objeto sentimentalmente más preciado que se posea, y que la revelación despoja de sentido. Miau. Y para acabar, “Marvin lo haría”, qué duro, el tal Marvin, o no; la guerra puede continuar.

Las cuatro me parecen… no encuentro adjetivo, “impresionantes” tendrá que valer. En especial la segunda y la tercera, no porque crea que son mucho mejores, sino, simplemente, porque son las que tocan más resortes en mi interior. La segunda, quizá, sería mi favorita… hoy, al menos… tiene una estética -nos entendemos- estilo Estados-Unidos-Años-Cincuenta muy evocadora… es la que tiene, tal vez, el estilo más elegante, más charlesburnsiano, y seguramente la más abierta de las cuatro… y, además, suena jazz, Davis o Coltrane, en sus viñetas, tocando suave, pero intenso.

Ahora, a esperar que alguien me regale 4 botas y La casa del muerto, las únicas historietas que he encontrado disponibles en librerías de este autor. Y que éste siga tocando. Lápices, tintas, resortes, tornillos, y sobre todo, jazz, mucho jazz.

dimanche 6 janvier 2008

Jack Staff: Todo solía ser en blanco y negro, de Paul Grist.

Jack Staff - Paul Grist
Este tebeo cayó como regalito de Reyes, y hoy, ya leído, les cuento qué tal. A ver, lo primero: mola. Es una historia coral, con tropecientos personajes y con tramas que van anudándose, con constantes cambios de escenario y puntos de vista, flashbacks a mogollón y una narrativa rápida y vibrante. Son historias de acción y algo de misterio, en la que los superhéroes conviven con magia, vampiros, unidades de investigación de lo oculto, ladrones septuagenarios, robots adolescentes, policías hastiados, escapistas victorianos... Una auténtica soap opera fantástica en la que no falta detalle.

Se lee rápido, y es que engancha... es un tebeo de superhéroes, acción, misterio y aventura en sentido clásico, con personajes típicos, bien definidos y que en apenas unas páginas te parecen familiares. Ahora bien, formalmente Grist se permite todo tipo de lujos experimentales, jugando constantemente con la narración y el dibujo. Lo mejor del asunto es que todo ello está puesto al servicio de la historia, y no confunden ni sacan al lector (al menos no a mí) de la trama.

Después de la lectura de este tomo (que contiene nada menos que doce números de la edición original, esto sí que es un recopilatorio)... puedo decir que estoy enganchada a las aventuras de Jack Staff y toda la caterva de personajes que le acompañan. Que, por cierto, incluye entre otros nada menos que a una nueva versión de Zarpa de acero... y al Spider de la Fleetway original, uno de los mejores, si no el mejor, carácter del tebeo. Además, Grist homenajea a un buen montón de personajes que los lectores veteranos reconocerán fácilmente, en continuos juegos metatebeísticos... En fin, un gran tebeo.

jeudi 3 janvier 2008

El patio de la Perse, es particular...

[ACTUALIZACIÓN: en esta y otras entradas las fotos estaban subidas a un servidor que ya no existe, así que se fueron a tomar por sugus. Dejo el texto, por aquello de la nostalgia, pero...]

Hoy la Perse les presenta su edición especial voyeurs, revelando los interiores de la ratonera persil, una auténtica sala plagada de booby traps, vicio y perversión. Les ahorro la sección de CDs, DVDs y todo ese rollo; hoy tiramos básicamente hacia el papel, que verán convenientemente emplasticado. Sin más dilación, primera imagen: vista parcial de una de las librerías (OJO: clickeando van a la página desde donde podrán acceder a la imagen original, CLICKANDO EN "VIEW ORIGINAL SIZE", muuuuy grande...) Aquí, básicamente libros con letritas solamente (y una foto de la Perse, years ago).

A continuación, primera tanda de tebeos: DC, Vertigo, Wildstorm, trastos, llaves, entropía, kippel. La Perse y su sobrina. El pobre Kenny. Epi, calvorotas. La colección de muñecos de la JLA de los foskitos (completa) en una caja y de apoyatebeos. And all that jazz.

Number tri: la cafetera, tebeos de Marvel, cosas fuera de sitio, Toni: el bailongo, self portrait, carioca sobre folio y retractilado, 2007.

Estantería by confo$%ma, tebeos highdeluxe: argentino (Oesterheld y Breccia, básicamente), yanqui-ni-Marvel-ni-DC, tiras de prensa, manga, cosas fuera de sitio one more time, europeo, españolo, antiguos, revistas, polvo, the ghost in the smell, no leídos y/o no emplasticados, et alii.

Un auténtico dónde está wally pero sin wally, amiguitos. Un gallifante para quien encuentre:
a) Ansiolíticos.
b) El escondite de las drogas (¡ups!)
c) Un póster firmado por Bryan Talbot.
d)Los coleccionables de la primera peli de los escsmen.
e) Un cangrejo.
f) Un tebeo que es un truño como un puño, según la Perse.
g) Mi carro.
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